you are the view #

domingo, 30 de septiembre de 2012

Pintados de viernes




Todos dependemos del trabajo, es lo único que nos puede sustentar, de esta manera podemos llevar comida a la casa y pagarlas deudas, lo cual es algo muy gracioso porque, para tener deudas necesitas un trabajo y cuando tienes trabajo tienes muchas más deudas. Por eso es importante que escojas un trabajo que te guste ó te apasione y así no será tan malo trabajar y ser un esclavo del sistema. La esclavitud supuestamente ya no existe dicen los patronos mientras tienen millones de personas trabajando para él, cobrando menos de una cuarta parte de lo que genera. EL consejo que te doy que consigas un trabajo que te guste, te lo digo porque se lo malo que es tener que ir todos los días a hacer algo que no te gusta, por lo menos no soy tan esclavo como los demás pero sigo siendo parte del sistema, verán soy un abogado bastante conocido, pero comencé haciendo mi bachillerato en arte y filosofía, me cambie para estudiar abogacía porque todos decían que ganaría un buen dinero, lo cual es muy cierto, pero todos los días sueño con abrir un museo con obras de arte mías, pero  claro es solo un sueño. 
Hoy es viernes y todos los viernes salgo temprano del trabajo porque tengo cita, así que hoy tengo más tiempo de estar con mi amada. Llego a mi casa y nadie responde me encuentro con que mi esposa se había ido de paseo, mejor dicho de compras, cosa que no me extraña se la pasa en las tiendas comprando todos los días y mi hijo en sus asuntos con la banda. Me dirijo a bañarme ya que mi cita del spa es a las 6:30 verán en mi trabajo me estreso mucho por eso la compañía me paga mis masajes, me visto con prisa ya estoy tarde son las 6:15. “Si disculpe la demora, mi cita era a las 6:30” “si señor pase por aquí, se puede quitar la ropa y ponerse cómodo, lo estarán atendiendo en un momento. Procedo a quitarme la ropa y me pongo la toalla y me acuesto en la camilla, cuando de repente siento unas manos tibias por mi espalda y me dice: 



Masajista- “llegas tarde, pensé que no vendrías”. 
José-“Jamás faltaría a mi cita, soy puntual y lo sabes, solo que se me paso el tiempo, llevo tiempo distraído, realmente me hacía falta esto”

No hay nada mejor que esto, sentir esas manos tan tiernas por mi espalda frotando el aceite tibio, no hay nada que pueda igualar esto que siento, pensar como solo sus manos me pueden llegar a enloquecer, es como un hechizo, siento que el tiempo pasa lento. No sé qué pasa que siempre que me toca no puedo evitar estas ganas de besarla. Con su voz me dice “señor ya no ningún tipo de tención en su espalda, ya se puede virar” y en ese momento la comencé a besar, cada vez sintiéndome más vivo, sintiendo el calentón en todo mi cuerpo. Yo no tengo ropa pero ahora ella tampoco tiene ropa consigo.  
La vista más hermosa la tengo yo al ver su cuerpo desnudo encima de mí y esta vez mis manos recorren su cuerpo perfecto, su cuerpo que ya me conoce, conoce mis manos, conoce mis labios que la han recorrido al derecho y al revés, mis labios que han visitado sus lugares más escondidos, que se sacian que el agua de su cuerpo. Abrazo su cuerpo y la acerco a mí, lo más cerca que dos personas pueden estar y vuelvo a sentir esa cosquilla, esa cosquilla inmensa que solo ella causa en mí. Ella comienza a cantar a cantar cada vez que me acerco a ella, es el canto más hermoso que he escuchado, el que me hace pensar solo en ella aunque cierre mis ojos, ella también me ve cuando canta y cierra sus ojos. La cosquilla se hace más fuerte y así termino esta obra de arte con ella  llenos de nosotros, pintados de amor. Así nos despedimos con un beso y el cheque del viernes, con un adiós y muchas ganas de que vuelva a ser viernes.

Asi llego a mi casa y desaparece la magia, me encuentro con la misma rutina, el mismo mueble, la misma casa y la misma mujer que está conmigo por conveniencia y por costumbre. Me pregunta 

Mujer -“¿Cómo te fue en el trabajo?
José- “Bien” 
Mujer- “¿y la cita de hoy te fue bien? ¿Te quito la tención esa que tenías?
José-“si”

Las mismas preguntas y contestaciones de siempre así que no se sorprendan. Llevo unos 18 años con mi esposa, la misma edad de mi hijo. A ella no le importa lo que yo haga al igual que a mí no me importa lo que ella haga.

Hijo- “¿Otra vez en el masajista, mejor dicho con la masajista?”
José- “No vuelvas a repetir eso”
Hijo- “¿Qué tiene de malo decir la verdad? ¿Tú crees que mi madre no sabe que tienes otra mujer?
José-“¿Qué disparates dices?
Hijo-“Mi madre sabe que no la amas y sabe que tienes otra, pero no le importa”
José-“Hijo mi intención no es discutir contigo, por favor te pido que no te metas en los problemas de los adultos”
Hijo-“Ya me puedes empezar a tratar como, un adulto ¿Por qué no te divorcias de mi madre? Tu no la amas, ni ella a ti. Deben darse una oportunidad para ser felices, te digo esto, porque te amo, papa.
José-“Gracias hijo pero veras, nunca quisiera que te falte algo, ni quisiera alejarme de ti, quiero estar siempre apoyándote haciendo lo que no hacían mis padres conmigo, quiero que seas un gran artista, no quiero que seas como yo, una persona que hiso perder su sueño y su oportunidad de ser artista.
Hijo-“Papa creo que eres un artista maravilloso, y creo que la mujer de tus cuadros es preciosa, creo que te debes dar la oportunidad de comenzar a vivir, no solo los viernes, si no, toda la vida.
José-“Así lo hare hijo”

Así luego de un tiempo compre una nueva casa, con habitaciones especiales, una para el estudio de música de mi hijo, uno para mis pinturas y el otro era para masajes, así todos mis días eran viernes, todos los días componía una obra de arte nueva, llena de mi, llena de ella, pintada de... amor. Amo mis viernes.

1 comentario:

Puedes opinar o decir lo que piensas. No tienes que estar registrado para hacerlo