Marcos, es un niño súper brillante, aunque no muchos lo crean y lo juzguen por su imaginación y su manera de alejarse de los problemas, es un niño que vive libre de problemas, nada lo atormenta. Esta listo para vivir, ya que sus juguetes lo acompañan a todos lados, imaginan con él, viajan, y cobran vida al igual que el… Es tan especial que logra imaginar a sus juguetes hablándole, ya ha rescatado a la princesa varias veces de ese gran dragón disfrazado de oso… Él puede volar por toda la habitación.
Tiene un soldadito que lo cuida mientras duerme, para que no le vaya a pasar nada. Ya tiene una colección inmensa de autos, tiene de todos tipos, los que van debajo del agua, los que flotan, los que van a la velocidad de la luz, incluso tiene trasportes aéreos. Su mundo es feliz, allí conviven todos los juguetes en armonía y paz, todos se ayudan para poder lograr mejores cosas, en estos momentos están construyendo un castillo nuevo, un castillo gigante que alcanza al cielo, un castillo hecho de lego. Tiene varias aventuras para esta semana, como por ejemplo escalar la montaña más alta del mundo o ir a visitar a sus amigas las sirenas, pero eso solo ocurre cuando es hora del baño, en ese momento es cuando logra hacer contacto con todos sus amigos acuáticos y cantar, nadar junto a los delfines y los peces…
Luego del baño es hora de dormir, pero antes de dormir es hora de los abrazos, cuando papá apaga las luces entonces salen todos los dinosaurios con colores brillantes, muchas luces daban vueltas y bailaban hasta que el niño lograra quedar dormido… Mientras duerme no termina la diversión eso porque logra construir otro mundo en sus sueños uno en el cual los animales también tienen opinión y hacen lo que desean ser, si algún perro desea volar no hay algún impedimento para él. Los colores dan vuelta y se sienten felices brillando y tarareando. En sus sueños logra ver a su familia muy feliz y unida nuevamente. En este mundo su madre no lo abandono por ser especial, en este mundo su madre lo ama como papá lo hace.
Han pasado los años y todavía puede tener la misma imaginación y sigue jugando con sus juguetes favoritos, su padre murió pero los sentimientos no lo afectan, el está curado de eso, siempre ha estado inmune. Nadie lo entiende, nadie comprende porque no le gusta socializar, como no puede tener sentimientos, como no puede envejecer… No importando que hayan pasado 50 años sigue jugando, sigue riendo sin importar que está en un acilo de ancianos… sigue siendo como era y lo seguirá siendo sin importar que las persona no entiendan, a los niños con síndrome de Down.





