Cayó la noche y no se escuchaba más que el llanto de una madre buscando a su hijo.
“¿Han visto a mis hijos?, ¿no han visto a mis hijos?" Preguntaba la madre desesperada.
Al final del bosque se escuchó un estruendo y se comenzaba a iluminar el mismo. El fuego se hacía parte del bosque consumiendo todo a su paso. La madre desesperada no le quedo más que buscar entre las casas. Tocando de puerta en puerta, hasta encontrarse con la señora Josefina que se encontraba cuidando a sus nietos.
Madre: “Señora Josefina ¿No ha visto a mis niños?
Josefina: ¿Ya comenzó el fuego?
Madre: ¿Qué tiene que ver eso con mi pregunta?
Josefina: Si comenzó el fuego, ya él tiene a sus niños.
Madre: No me venga con esos cuentos eso es solo para asustar a los niños…
Josefina: Se equivoca, porque…
Madre: Vieja loca, si no quiere ayudar solo dígalo, insensible.
(La madre se va desesperada gritando los nombres de sus hijos…)
Nieto: Se perdieron mis amigos…
Josefina: Si, es una pena.
Nieto: ¿Abuela de qué señor hablas?
Josefina: ¿No sabes la leyenda de las almas perdidas?
Nieto: No abuela, cuéntamela.
Josefina: Había una vez un muchachito como tú que vivía en esta aldea, sus padres acostumbraban a viajar mucho, la mayoría de las veces él los acompañaba a sus viajes de negocios y cuando les iba bien hacían viajes de ocio. El niño amaba leer y pedía a sus padres en todos los viajes un libro nuevo. En uno de sus viajes el padre se había olvidado de comprar con tiempo el libro para el niño y escogió varios libros que encontró con la mirada de una librería casi abandonada. Cuando el padre llegó a la casa, sorprendió al niño con una bolsa repleta de libros, pero la mirada del niño quedo atraída con un libro rojo grande que parecía estar incompleto. El niño leía este libro y lo releía, ya no hacía caso a ninguno de los libros que su padre le traía. En ese momento esta aldea tenía muchos malos encuentros con otra aldea que estaba bastante cerca ya que decían que estaban con el demonio. Por una mala jugada del destino a la familia le toco viajar a ese lugar tuvieron que quedarse por un tiempo en esta aldea… Un lugar con un ambiente bastante cargado. Un día los padres dejaron a su hijo dormido sin decirle nada y se fueron a una reunión de negocio, no lo despertaron pensando que no se tardarían mucho… Cuando regresaron su hijo había desaparecido, el pueblo no era muy grande puesto que no se podía perder el niño lo buscaron por largar horas hasta que tuvieron que pedir ayuda…
Cuando de repente a la madre del niño se le ocurrió ir a la librería abandonada del lugar…
Nieto: ¿Abuela de qué señor hablas?
Josefina: ¿No sabes la leyenda de las almas perdidas?
Nieto: No abuela, cuéntamela.
Josefina: Había una vez un muchachito como tú que vivía en esta aldea, sus padres acostumbraban a viajar mucho, la mayoría de las veces él los acompañaba a sus viajes de negocios y cuando les iba bien hacían viajes de ocio. El niño amaba leer y pedía a sus padres en todos los viajes un libro nuevo. En uno de sus viajes el padre se había olvidado de comprar con tiempo el libro para el niño y escogió varios libros que encontró con la mirada de una librería casi abandonada. Cuando el padre llegó a la casa, sorprendió al niño con una bolsa repleta de libros, pero la mirada del niño quedo atraída con un libro rojo grande que parecía estar incompleto. El niño leía este libro y lo releía, ya no hacía caso a ninguno de los libros que su padre le traía. En ese momento esta aldea tenía muchos malos encuentros con otra aldea que estaba bastante cerca ya que decían que estaban con el demonio. Por una mala jugada del destino a la familia le toco viajar a ese lugar tuvieron que quedarse por un tiempo en esta aldea… Un lugar con un ambiente bastante cargado. Un día los padres dejaron a su hijo dormido sin decirle nada y se fueron a una reunión de negocio, no lo despertaron pensando que no se tardarían mucho… Cuando regresaron su hijo había desaparecido, el pueblo no era muy grande puesto que no se podía perder el niño lo buscaron por largar horas hasta que tuvieron que pedir ayuda…
Cuando de repente a la madre del niño se le ocurrió ir a la librería abandonada del lugar…
Nieto: ¿Qué paso abuela encontraron al niño?
Josefina: El niño estaba allí pero lo habían perdido por siempre… El niño no se veía igual, no hablaba, no comía, solo leía… La madre preocupada pidió regresar a su casa y así regresaron. Un día la madre le dio con entrar al cuarto y solo encontró al niño leyendo, pero el libro estaba distinto, estaba completo. La madre muy asustada grito y padre corrió al cuarto y lo que vieron eran muchos dibujos de círculos con estrellas en todo el cuarto. El niño hablo después de mucho tiempo y pregunto: ¿Qué harían con tal de encontrar la inmortalidad? Los padres muy asustados se alejaron de la aldea con miedo de que alguien pudiera enterarse de lo que estaba ocurriendo así que se mudaron al bosque…Los padres ya le temían al niño y le daban todo lo que quería…El niño aparecía cosas de la nada con solo hacer círculos con diseños extraños. El niño ya no era tan niño siguió creciendo hasta que un día la búsqueda del poder lo arropo, quería ser inmortal, quería desafiar a Dios. Sacrificó a sus padres en un ritual con círculos, símbolos extraños e incendió a sus padres y se hizo inmortal, se convirtió a sí mismo en un monstruo y se había separado de la creación de Dios. A él se le nombraba el alquimista sin alma. Para poder mantener su belleza corporal se dice que cada diez años debe hacer el mismo ritual que hizo con sus padres pero todo esto con ayuda de su libro rojo. Se dice que todo aquel que lea ese libro, nunca será el mismo.
Nieto: Abuela esa historia da miedo, pero ¿es real?
(Entra el esposo de Josefina en esos momentos )
Antonio: No es real y ya es hora de dormir porque mañana te tienes que despertar, el fuego se está apagando…
Nieto: Esta bien, abuelo buenas noches, buenas noches abuela.
Josefina: Buenas noches.
(Se van del cuarto del niño, pero el niño corre a la puerta para escuchar…)
Josefina: ¿Por qué le dijiste que no es real?
Antonio: No quiero que nuestro nieto viva con el miedo que vive nuestro pueblo por tu culpa.
Josefina: Ahora resulta que es mi culpa.
Antonio: Claro que sí, con tus mentiras creaste este miedo.
Josefina intenta darle una cachetada a Antonio pero le detiene la mano mirándole una cicatriz.
Josefina: Esa es la marca que muestra que no miento, es la obligación que me da para que ninguna madre sufra lo que sufrió la mía al perder a mi hermana quemada por ese desgraciado. Esta mano esta quemada por haber tratado de salvar a mi hermana.
Antonio: ¿Qué tiene que ver ese señor, con el fuego y la mentira esa de un libro?
Josefina: El libro es real…
Josefina se marcha enojada y con los ojos llenos de lágrimas…Antonio se va a dormir…Josefina abre un cajón que tenía escondido debajo del mueble. Ve lo que guarda adentro y lo abraza llorando. A la mañana siguiente el fuego se había extinto. Josefina se quedó dormida en su mueble abrazando un trapo. El nieto trata de despertar a su abuela y ve el trapo que su abuela abraza y lo coge cuando quita el trapo encuentra un libro rojo a la mitad; cuando se disponía a abrirlo se oyen los gritos de la madre desesperada, el nieto sale a ver qué pasa… Hijo, Hijo, Esteban ¿dónde estabas? El niño con su ropa quemada y sus manos al pecho comienza a llorar: se lo llevo mami, se lo llevo el señor… La madre abraza a su hijo y lo lleva corriendo a su casa el hijo deja caer una mitad de libro, el nieto se acerca, lo coge y se va corriendo a la casa de la abuela. Encuentra que los libros se complementan cuando une los mismo se pegan instantáneamente y el niño deja caer el libro. El libro se abre el niño mira fijamente mientras sus pupilas se dilatan y su cerebro capta la malicia que el libro le da… Josefina se despierta y se asombra al ver muchos dibujos por todas las paredes y el niño le dice: Es cierto abuela, puedo ser inmortal.
Josefina: El niño estaba allí pero lo habían perdido por siempre… El niño no se veía igual, no hablaba, no comía, solo leía… La madre preocupada pidió regresar a su casa y así regresaron. Un día la madre le dio con entrar al cuarto y solo encontró al niño leyendo, pero el libro estaba distinto, estaba completo. La madre muy asustada grito y padre corrió al cuarto y lo que vieron eran muchos dibujos de círculos con estrellas en todo el cuarto. El niño hablo después de mucho tiempo y pregunto: ¿Qué harían con tal de encontrar la inmortalidad? Los padres muy asustados se alejaron de la aldea con miedo de que alguien pudiera enterarse de lo que estaba ocurriendo así que se mudaron al bosque…Los padres ya le temían al niño y le daban todo lo que quería…El niño aparecía cosas de la nada con solo hacer círculos con diseños extraños. El niño ya no era tan niño siguió creciendo hasta que un día la búsqueda del poder lo arropo, quería ser inmortal, quería desafiar a Dios. Sacrificó a sus padres en un ritual con círculos, símbolos extraños e incendió a sus padres y se hizo inmortal, se convirtió a sí mismo en un monstruo y se había separado de la creación de Dios. A él se le nombraba el alquimista sin alma. Para poder mantener su belleza corporal se dice que cada diez años debe hacer el mismo ritual que hizo con sus padres pero todo esto con ayuda de su libro rojo. Se dice que todo aquel que lea ese libro, nunca será el mismo.
Nieto: Abuela esa historia da miedo, pero ¿es real?
(Entra el esposo de Josefina en esos momentos )
Antonio: No es real y ya es hora de dormir porque mañana te tienes que despertar, el fuego se está apagando…
Nieto: Esta bien, abuelo buenas noches, buenas noches abuela.
Josefina: Buenas noches.
(Se van del cuarto del niño, pero el niño corre a la puerta para escuchar…)
Josefina: ¿Por qué le dijiste que no es real?
Antonio: No quiero que nuestro nieto viva con el miedo que vive nuestro pueblo por tu culpa.
Josefina: Ahora resulta que es mi culpa.
Antonio: Claro que sí, con tus mentiras creaste este miedo.
Josefina intenta darle una cachetada a Antonio pero le detiene la mano mirándole una cicatriz.
Josefina: Esa es la marca que muestra que no miento, es la obligación que me da para que ninguna madre sufra lo que sufrió la mía al perder a mi hermana quemada por ese desgraciado. Esta mano esta quemada por haber tratado de salvar a mi hermana.
Antonio: ¿Qué tiene que ver ese señor, con el fuego y la mentira esa de un libro?
Josefina: El libro es real…
Josefina se marcha enojada y con los ojos llenos de lágrimas…Antonio se va a dormir…Josefina abre un cajón que tenía escondido debajo del mueble. Ve lo que guarda adentro y lo abraza llorando. A la mañana siguiente el fuego se había extinto. Josefina se quedó dormida en su mueble abrazando un trapo. El nieto trata de despertar a su abuela y ve el trapo que su abuela abraza y lo coge cuando quita el trapo encuentra un libro rojo a la mitad; cuando se disponía a abrirlo se oyen los gritos de la madre desesperada, el nieto sale a ver qué pasa… Hijo, Hijo, Esteban ¿dónde estabas? El niño con su ropa quemada y sus manos al pecho comienza a llorar: se lo llevo mami, se lo llevo el señor… La madre abraza a su hijo y lo lleva corriendo a su casa el hijo deja caer una mitad de libro, el nieto se acerca, lo coge y se va corriendo a la casa de la abuela. Encuentra que los libros se complementan cuando une los mismo se pegan instantáneamente y el niño deja caer el libro. El libro se abre el niño mira fijamente mientras sus pupilas se dilatan y su cerebro capta la malicia que el libro le da… Josefina se despierta y se asombra al ver muchos dibujos por todas las paredes y el niño le dice: Es cierto abuela, puedo ser inmortal.


Me encanta, escribes brutal. Lo describes muy bien. Sigue escribiendo, no te quites. Saludos
ResponderEliminar... y llegué aqui x una imagen.
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